martes, 26 de abril de 2016

Té a solas

Te tomo, quizás, porque te quiero. No estoy convencida del todo. Pero te tomo con tal semi-seguridad como quién toma un té queriendo tal vez café.
Te tomo, quizás, porque te quiero acá. No lo digo con convicción, porque soy feliz y sin embargo no estás.
Te tomo, quizás, porque te dejas tomar. Y aprovecho porque nunca nadie se deja tomar por mí.
Te tomo, quizás, porque creo que confío. No suena muy seguro, pero tampoco eso pretendo.
Te tomo porque confío en que alguna vez estarás conmigo.
Te tomo porque confío en que sos algo más que lo efímero del vapor de mi té de tilo.
Termino de tomar mi té, como todas las cosas se terminan, inexorable y tristemente; teniendo ganas de tomar ahora café.

viernes, 18 de marzo de 2016

Palma sola

La palma que está en el patio,
nació sola;
creció sin que yo la viera,
creció sola;
bajo la luna y el sol,
vive sola.

Con su largo cuerpo fijo,
palma sola,
sola en el patio sellado,
siempre sola,
guardián del atardecer,
sueña sola.

La palma sola soñando,
palma sola,
que va libre por el viento,
libre y sola,
suelta de raíz y tierra,
suelta y sola,
cazadora de las nubes,
palma sola,
palma sola,
palma.

Nicolás Guillén

sábado, 30 de enero de 2016

Tengo y puedo, tienes y puedes

Tengo dos manos que tocan las tuyas. Tengo dos piernas que logran equilibrarme para alcanzarte (al fin), y hacen malabares para sobrevivir de todo esto. Tengo un par de anteojos que me hacen verte tan lindo como sin tenerlos puestos. Porque miro tu olor, tu voz y tu tacto. Tu risa y tu llanto. Tu alma hecha pedazos.
Tengo guardados bajo llave los días contados. Tengo los momentos encriptados. Los sonidos, los olores. Puedo dibujar de memoria el cielo de cada uno de esos días, con los ojos vendados.
Tengo y puedo.
Te tendría, si pudiera.
Me puedes cuando te tengo conmigo.
Tengo ganas de que podamos.
¿Puede ser que te tenga conmigo?
¿Cuándo vamos a poder tenernos?
¿Cuándo?
¿Cuándo?
¿Cuándo?